Cena de amigos... me encanta.
Ya se cierran las noches de verano, donde sin hora nos sorprende el amanecer.
Lo pasamos tan bien, ¡cómo nos reimos!...
¿Cómo olvidar esas cenas, donde conoces al amigo de la amigo de mi amiga?, si, ese que trajo dos tortillas de patatas una con cebolla y otra sin ella... esa que solo él probó. Y el frío que pasaron los pobres... iban cambiando de color progresivamente, según avanzaba la noche, ¡ay madre! eso por no venir preparados, porque ya no se reían, ese movimiento de mandíbula eran los dientes rechinando de frío jajajaa (pobrecitos) . Pero nada se les dejaron un par de chaquetas y a seguir la fiesta. ¡ Que el verano se nos va y no queremos dejarlo ir!.
¿De qué hablamos?, la mesa estaba dividida en varias conversaciones.
La parte de la izquierda, era una conversación, que siempre llegaba al mismo punto, o sea con conclusión... En el centro de la mesa, un farmaceútico, que estaba encantado de responder ( o eso parecía) las decenas de preguntas que le lanzaba la que tenía en frente.
A la derecha de la mesa, la parte de las risas exageradas... el que contaba chistes, soltaba gracias y monólogos cual el club de la comedia, unía una historia extremadamente graciosa con otra, sin "parar", literalmente sin parar. ¡Que máquina de provocar risas el tío!.
La verdad es que en las cenas que montamos, nos lo pasamos fenomenal.
Estos dias ha hecho fresquito, pero hoy ha cambiado por aquí el tiempo, incluso ha hecho calor, así que este fin de semana nos agarraremos al buen tiempo... y a disfrutar del aire libre, de las risas, de los buenos momentos, de las charlas hasta el amanacer, de lo positivo... de los amigos... De vivir...
Jacquie.